En esta entrevista charlo con Iago Vázquez: un profesor que tiene una academia online en la que ayuda a profesores de francés a aprobar las oposiciones.
Si hay algo que sobra en nuestro país son funcionarios. Así que ya, para empezar, el tipo de público al que se dirige Iago me encaja.
Ahora bien…
¿Qué consejos para preparar oposiciones da? ¿Cómo se diferencia del mercado? ¿Cómo es su enfoque y metodología? ¿Cuáles son los puntos de dolor de un profe que necesita aprobar este examen?
Todo esto, nos lo cuenta Iago Vázquez en esta entrevista.

1. ¿Qué son «las oposiciones»?
Las oposiciones en España son un proceso competitivo que permite a los aspirantes obtener un puesto en la enseñanza pública.
No basta con tener un título universitario; es necesario superar un examen que evalúa tanto el conocimiento teórico como la capacidad práctica del candidato.
El sistema de oposiciones busca asegurar que los docentes que acceden a las aulas públicas cuenten con un perfil específico, que no solo incluya conocimientos académicos, sino también la capacidad de dedicarse a un proceso de estudio exigente.
De ahí que este examen (oposiciones profesor francés) sea tan meticuloso y requiera un gran esfuerzo por parte del opositor, que tiene que dedicar varios años de su vida a prepararlo.
Estructura del examen de oposiciones
La estructura del examen puede variar según la especialidad y la comunidad autónoma. Sin embargo, existen elementos comunes que todo aspirante debe conocer.
Generalmente, el examen se divide en dos partes:
- Parte teórica: Consiste en un temario específico que los opositores deben estudiar. Para la especialidad de lengua extranjera, por ejemplo, se suelen requerir alrededor de veinticinco temas. Esta parte es altamente memorística, lo que significa que los candidatos deben absorber un gran volumen de información.
- Parte práctica: Dependiendo de la especialidad, esta puede incluir una prueba de comprensión escrita, así como la defensa de una programación didáctica y una unidad de trabajo. Esta parte permite a los candidatos demostrar su capacidad para aplicar los conocimientos adquiridos en un contexto práctico.
2. El estudiante ideal: dificultades comunes de los opositores
La incertidumbre es uno de los principales obstáculos.
Muchos aspirantes comienzan su preparación sin saber si habrá plazas disponibles, lo que añade presión y ansiedad al proceso.
Además, la carga emocional y económica de prepararse para un examen tan exigente puede ser abrumadora. Los opositores deben lidiar con la presión de equilibrar el estudio con otras responsabilidades personales y profesionales, lo que puede dificultar la organización del tiempo y el espacio de estudio.
Uno de los consejos para preparar oposiciones más importantes: la gestión del tiempo
Grábate esto en la mente: lo más importante para aprobar este examen es la organización en el proceso de preparación para las oposiciones.
Los aspirantes deben establecer un plan claro que les permita gestionar su tiempo de manera efectiva. Esto incluye definir objetivos a corto, medio y largo plazo, así como programar sesiones de estudio específicas.
La creación de un espacio de estudio adecuado también es fundamental. Un ambiente despejado y libre de distracciones contribuye a una mayor concentración. Es recomendable eliminar elementos que puedan interrumpir el flujo de trabajo, como el móvil o las notificaciones. Al establecer un horario de estudio, los opositores deben ser disciplinados y seguir su plan al pie de la letra, evitando la tentación de procrastinar.
La técnica del «pomodoro», que consiste en trabajar en intervalos de tiempo concentrados seguidos de breves descansos, puede ser muy efectiva. Esto ayuda a mantener la motivación y a evitar el agotamiento mental. La clave es tener un objetivo claro y ejecutar el plan sin dejarse llevar por la ansiedad o la duda.
La importancia de comenzar despacio
Prepararse las oposiciones profesor francés no es una carrera de velocidad, sino una maratón que requiere paciencia y constancia.
Muchos aspirantes se sienten presionados a estudiar largas horas desde el principio, pero esto puede ser contraproducente. Lo ideal es establecer un ritmo manejable, empezando con sesiones cortas y aumentando gradualmente la duración.
La clave está en generar un hábito de estudio. Comenzar con sesiones de 25 minutos, utilizando la técnica del «pomodoro», puede ser muy efectivo. Al finalizar cada sesión, es importante reconocer el esfuerzo realizado y planificar un poco más para el día siguiente.
Este enfoque no solo ayuda a evitar el agotamiento, sino que también construye la confianza necesaria para enfrentar el contenido más complejo más adelante.
3. La metodología para aprobar las oposiciones
Una de las críticas más comunes al sistema de oposiciones es su enfoque en la memorización. Sin embargo, la clave para el éxito radica en transformar ese conocimiento en comprensión.
La metodología de estudio debe ir más allá de simplemente «cantar» los temas. Es fundamental que los opositores se conviertan en expertos en su materia.
Esto implica un proceso de reelaboración del contenido, que es algo por lo que Iago apuesta como proceso clave en su academia. Al reelaborar el contenido, sus profesores no solo memorizan el contenido, sino que también comprenden y aplican lo aprendido.
La inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa en este proceso, ayudando a los opositores a estructurar su conocimiento de manera efectiva y a crear presentaciones atractivas para el tribunal.
Reacciones de los alumnos ante la metodología
La reacción de los alumnos ante este enfoque puede ser variada.
Algunos pueden mostrarse escépticos al principio, ya que esperan un método más tradicional y directo. Sin embargo, a medida que comprenden la profundidad del aprendizaje que se les ofrece, muchos empiezan a apreciar la importancia de construir su propio temario y desarrollar un pensamiento crítico.
La transformación se vuelve evidente cuando los alumnos se dan cuenta de que tienen las herramientas necesarias para enfrentarse a cualquier tema que les pueda tocar en el examen. Esta autonomía les proporciona confianza y les permite abordar el tribunal con una mentalidad más fuerte y resuelta.
4. El Modelo de negocio
Vamos a echar un vistazo al modelo de negocio de Iago.
Los precios y el pago
En lugar de cobrar mensualidades, Iago considera ofrecer un precio único por un curso completo.
Esto no solo proporciona claridad a los estudiantes, sino que también asegura un compromiso a largo plazo. Al presentar la formación como un paquete integral, los aspirantes comprenden que están invirtiendo en su futuro.
Es importante justificar el precio con la calidad de los servicios ofrecidos. Los estudiantes deben sentir que están recibiendo un valor real. Esto se puede lograr a través de testimonios de antiguos alumnos y mostrando resultados tangibles. Además, ofrecer opciones de financiación puede facilitar el acceso a más estudiantes, haciendo que la inversión sea más manejable.
Captación de alumnos y marketing
Iago dispone de su propia página web y, con ello, trabaja varias estrategias de marketing digital, a la vez que la creación de artículos (SEO) dirigidos a este estudiante interesado en recibir consejos y contenido para aprobar las oposiciones profesor francés.
Asmismo, Iago complementa todo ello con otros recursos, como guías y ebooks.
Eso sí, el boca a boca sigue siendo fundamental para su estrategia de visibilidad. Las recomendaciones de antiguos alumnos son valiosas y pueden generar confianza en nuevos interesados.
Además, como me cuenta en la entrevista, considera en un futuro realizar webinars o talleres gratuitos para atraer a potenciales estudiantes y mostrar tu metodología en acción.
Nueva línea de negocio: vídeos con feedback personalizado para la prueba escrita
Uno de los consejos para preparar oposiciones, es el feedback en las correcciones que hace Iago a sus alumnos en la prueba escrita.
Para optimizar las correcciones, se plantea grabar vídeos donde explique las áreas de mejora de los textos de los alumnos. Esto no solo hace que el feedback sea más personal y accesible, sino que también permite a los estudiantes revisar la corrección en cualquier momento, reforzando su aprendizaje.
Además, implementar un sistema de corrección en tiempo real, como en el aula, puede ser muy beneficioso. Esto permite a los estudiantes recibir orientación inmediata mientras trabajan en sus tareas. La clave es encontrar un equilibrio entre la personalización del feedback y la eficiencia en la corrección, para que cada alumno sienta que recibe la atención que necesita.
O dicho de otro modo: si quieres recibir feedback personalizado, en directo, te va a salir más caro que si luego ves el vídeo en diferido de otros alumnos.
Llévate su ebook gratuito «Gestión del tiempo para opositores»
Iago me repite una y otra vez que uno de los consejos para preparar oposiciones más importantes, es saber gestionar correctamente tu tiempo.
Tanto para no quemarte como para ir cumpliendo poco a poco los objetivos dentro de un proceso que se parece más a una maratón que no a una carrera de 100 metros lisos.
Y si eres un profe de idiomas que emprende en internet… oye, llévate también el mío aquí debajo 🙂


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