Aunque ahora vivo exclusivamente de mis negocios online de enseñanza, aún me acuerdo de mi etapa como profesor presencial y contratado.
Me acuerdo de que a pesar de que no podía controlar mi tiempo ni gestionarlo al 100%, fui capaz de realizar un montón de tareas tanto como docente como coordinador académico de un centro de enseñanza.
Mucho de ese aprendizaje lo aplico ahora a mi tarea como profesor de ELE online y consultor de negocios de enseñanza de idiomas online.
Así que hoy me vuelvo a poner la capa de profesor presencial que trabaja en una academia de idiomas para hacerte reflexionar sobre como mucho del estrés del profe viene por no saber cómo evitar distracciones en el trabajo que más que ofrecerte energía, te la drenan inevitablemente.

De profesor a coordinador académico
En mi último trabajo como profesor contratado, me ascendieron a algo llamado «coordinador académico del departamento de español».
¿Guay? No, muchas tareas.
Muchas tareas burocráticas, de venta, de mediación, de organización… alejadas de lo que venía estado haciendo hasta ahora, que era dar clases en un aula.
Desde que decidí alternar mis funciones de profesor en el aula con las de coordinador en mi centro, estas tareas emergieron como champiñones.
Con el paso de tiempo aprendí a contenerlas y a convertirlas en lo que son: un mero trámite burocrático.
No, no puedes escapar de ellas porque también ocupan un lugar en el proceso educativo del centro.
Pero tienes que hacerte a la realidad: ahora, además de dar clases (planificarlas, corregir exámenes, crear actividades…) vas a tener que ocuparte de otras tareas.
Así que si un día te encuentras en este situación (profe y coordinador), lee las siguientes estrategias que te doy.
Y si solo eres profesor y ya estás cayendo en el inevitable estrés, estoy seguro de que también te ayudarán.
Estrategias para prevenir el burnout como docente
Todo se centra en saber priorizar unas tareas sobre otras.
No vas a poder escapar de todas, porque son tareas que vienen en tu sueldo como profe o como coordinador académico.
Así que toma nota de los siguientes sumideros de tiempo con el fin de evitar distracciones en el trabajo.
Cada distracción, cada vez que pones foco en algo que no es prioritario, significa una rayita menos en tu batería como profe.
Sumidero 1: Preparación de clases y creación de material
Este sumidero y el siguiente son los que menos te deberían preocupar porque son los que más relacionados están con tu verdadera prioridad como docente.
Aún y así, siempre te puedes quejar de que la preparación de clases o la creación de material didáctico te quita mucho tiempo.
La queja no te puede traer nada bueno.
Deberías disfrutar preparando tus clases y llevando tu material a ellas. Considero que es uno de los grandes secretos para disfrutar a la hora de impartir una clase.
¿No es acaso creativo estructurar una clase y crear material didáctico para tus estudiantes?
Y entonces… ¿cuál es el problema?
Cuando destinas casi más tiempo a preparar materiales que a llevarlos a clase y disfrutar con ellos con tus estudiantes.
¿Quieres que te dé el mejor consejo para evitar estresarte aquí? Recicla material.
No tienes que crear material desde cero. Ya hay editoriales e instituciones educativas con plantillas de trabajadores que crean materiales por ti.
Que sí, que nunca se adaptarán 100% a tus clases, pero de eso se trata: de adaptar, no de crear desde cero.
Además, con el paso del tiempo, a medida que vayas impartiendo más clases y adaptando más material, llegará un momento en el que ya tendrás las clases prácticamente montadas.
Cuando llegue ese momento, ya no será cuestión de dedicar casi más tiempo al material. Será cuestión de adaptar un poquito aquí, quizá cambiar ese otro, quizá experimentar algo nuevo con ese otro material…
Sumidero 2: Impartir clases
Sí, no te lo voy a negar: impartir clases puede provocar cansancio psicológico, sobre todo si tienes un horario largo y encadenas una clase tras otra.
Sin embargo, si eres de los que disfruta preparando clases y creando material, ese cansancio puede disminuir.
Hay clases de las que sales con las pilas cargadas.
Y hay clases que cuestan arrancarlas, cuestan que fluyan y terminas agotado al terminar con ellas.
Siempre hay días malos y grupos con los que debes esforzarte un poco más.
Mi consejo es el siguiente: establece rutinas en el aula. Una vez que tu grupo te conoce, sabrá exactamente que significará ese tipo de actividad, cómo hacerla y podrá seguir con mayor fluidez el ritmo de tus clases.
En otras palabras, se acostumbrarán a ti y a tus clases, lo que contribuye enormemente a reducir el cansancio psicológico.
Esta es una de las razones por las que los niveles iniciales suponen, para muchos profesores, un gran esfuerzo psicológico: todavía no se han establecido rutinas de aprendizaje que permitan hacer fluir la clase.
Hay que empezar de nuevo. Eso supone tener paciencia y permitir que se acostumbren a ti.
Sumidero 3: Profesores tóxicos
Personas, personas, personas… si ya algunos estudiantes pueden robarte tu energía, también lo pueden hacer otros colegas de la sala de profes.
Los profesores tóxicos deberías mantenerlos a parte.
En mi vida como profe, en general, los docentes han sido cercanos, respetuosos, amables y divertidos. Siempre me han terminado cargando las pilas.
Mi recomendación sería que, en el caso de que te encuentres con algún profe un poco más tóxico (lo detectarás rápidamente porque son vampiros energéticos), huyas de allí.
Comparte tu tiempo como profe con otros profesionales que te inspiren, que te hagan ganas de mejorar tus actividades, que puedas pedir ayudar cuando te quedes atascado en algún momento de clase.
Rodearte de personas adecuadas es una de las mejores estrategias para prevenir el burnout.
Sumidero 4: Programación de planes académicos y curriculares
Es posible que tengas que hacer frente a planes académicos que más que contribuir positivamente al proceso enseñanza-aprendizaje, parece que vayan en contra de él.
Por no decir que parecen estructurados para ir en contra de evitar distracciones en el trabajo y más para que tu tiempo útil como profe se evapore.
En estos casos, el problema no sólo te afecta a ti, sino que es un problema que engloba a todo el centro.
Convoca una reunión o habla con tu coordinador para comentar puntos como el rediseño del horario o para repensar estructuras y necesidades en el aula.
Igual es el manual el que falla.
Igual es que un horario de un profe está mal estructurado y un día encadena 4 clases y el día siguiente le queda un espacio tonto entre clase y clase.
Igual es que hay demasiado contenido para tan poco plazo de tiempo a la hora de impartirlo.
Haz una lluvia de ideas. Habla con otros docentes y llegar a conclusiones sobre cómo sería la mejor forma para ello.
Comenta que estos cambios no solo serán positivos para vosotros como docentes, sino también para unos estudiantes que se verán reflejados positivamente en su propio proceso de aprendizaje.
Recuerda que el tiempo no debe marcar tu programación, sino todo lo contrario.
Sumidero 5: Corrección de deberes y exámenes
Corregir deberes o exámenes fuera del aula puede resultar agotador.
El problema no está tanto en la cantidad de papeles para corregir, si no en cómo se plantea la corrección.
Investiga un poco y repiensa en diferentes alternativas de corrección que se diferencien de la típica de:
- El alumno hace los deberes (fuera o dentro del aula) y se los entrega al profesor en clase.
- El profesor dedica parte de su tiempo a corregirlos fuera del horario escolar.
- El profesor se los entrega corregidos al día siguiente en clase.
Ni el alumno reflexiona sobre lo que ha producido, ni el profesor lo hace sobre su tarea docente.
¿Has probado la autocorrección en parejas en el aula?
¿En corregir tan sólo una parte?
¿En ofrecer las respuestas en una plantilla proyectada en el aula?
¿En marcar tan sólo los errores para que luego, en el aula, reflexionen sobre cómo modificarlo?
Sumidero 6: Reuniones
Cuando era coordinador, sólo llevaba a cabo dos o tres reuniones plenarias al año. No necesito más.
Si tienes experiencia en reuniones laborales, estarás de acuerdo conmigo en algunos puntos que no acabas de entender, como por ejemplo:
- ¿No se alargan demasiado?
- ¿Es necesario tratar tantos aspectos en una sola reunión?
- ¿Es necesario convocar una reunión para hablar solo de «eso» y dedicar tanto tiempo a ello?
- ¿No existen más alternativas para tratar asuntos no tan importantes en grupo sin estar reunidos?
El principal error de las reuniones es que se estructuran en función al tiempo y no en función del contenido.
Intenta limitarlas (como yo hice) o flexibilizarlas (estructurar adecuadamente el contenido) debería ser tu prioridad.
Sumidero 7: Otras tareas administrativas y burocráticas
Me refiero a tareas como contestar emails, recibir/hacer llamadas telefónicas, concertar reuniones con personal externo al centro, etc.
Una de las mejores estrategias para prevenir el burnout que te puedo dar es que no puedes elimintar totalmente todas las tareas, pero sí evitar que se coman a tu prioridad número uno.
Bajo mi experiencia, mis recomendaciones son las siguientes:
Concentra todo el mismo día
Las tareas que no necesitan una respuesta inmediata, las postergaba para el viernes.
Ese viernes por la mañana, me autobligaba a realizar todas del tirón. No quería llevármelas al fin de semana y aún menos a la semana siguiente.
Realizar todo el mismo día me resulta menos agotador que dedicar un poquito cada día.
Acabé concluyendo que si dedicaba cada día un poco de tiempo a ellas nunca podía llegar a desconectar y me agotaban para mis clases.
No abras los emails a primera hora
Si eres de los que se levantan y directamente se conecta a Internet y abre la bandeja es bastante posible que vayas a perder tiempo.
Siempre te vas a encontrar con algo que será urgente y necesitarás arreglarlo.
Que necesites arreglarlo, no significa que necesites arreglarlo YA o AHORA MISMO.
Es bastante difícil luchar contra esta tentación, ¿verdad?
Pues no abras los emails a primera hora de la mañana y evita que se coman las primeras horas del día.
Aprende a decir que «no»
Es sencillo.
Existe un gran número de tareas fuera de tu horario laboral que deberían flexibilizarse con tu vida fuera del aula.
Eres profesor, sí, pero también un ser humano que tiene otra vida allí a fuera.
Las reuniones innecesarias, la disponibilidad las 24h o concertar llamadas en horario inapropiado, deberían tener una única respuesta: no.
Aprende a decir que no.
Usar la tecnología como una de las mejores estrategias para prevenir el burnout
Antes de todo, métete esto en la cabeza: la productividad no es hacer más, sino hacerlo más inteligentemente.
Hacer uso de la tecnología para ampliar aún más tu jornada de trabajo es entenderlo mal.
Recuerda que la creatividad sólo se puede alimentar cuando dispones tiempo para ella. El uso de la tecnología debería dirigirse en esa dirección.
Algunas herramientas tecnológicas que utilizaba en aquel entonces
Sólo utilizaba herramientas que cumplen alguna de estas dos funciones:
- Me ayudan a reducir tiempo poco útil (sumideros) para disponer de más tiempo útil (creatividad) como profesor.
- Me ayudan a fomentar la creatividad en mis estudiantes y en su proceso de aprendizaje.
Te muestro algunas que utilizo en mi labor docente para gestionar mi tiempo:
Una wiki de escritorio para planificar y organizar material
Te he hablado de ella algunas líneas más arriba.
Además, no sólo la utilizaba para organizar y planificar, sino además para establecer objetivos mensuales y anuales.
Disponía de un bonito diario que puedes utilizarlo como herramienta reflexiva del profesor.
ACTUALIZACIÓN 2024: Esta herramienta dejé de utilizarla y en estos momentos organizo mis clases online y todas mis tareas como profesor emprendedor algo más nuevo como Notion.so
Nube y disco duro externo
No existe ningún lugar en que toda tu información y actividades esté protegida totalmente.
Mi recomendación es utilizar tantos dispositivos como dispongas. Haz copias múltiples en
- El disco duro de tu ordenador.
- En un sistema de almacenamiento de nube.
- En un disco duro externo.
Dropbox (o cualquier otro sistema de nube) funciona a las mil maravillas con mi wiki. Con un solo click accedo al documento almacenado
Además, lo modifico al momento o lo pongo a disposición de la creatividad de otros profes 😉
ACTUALIZACIÓN 2024: Debido a los diferentes cambios en el plan gratuito de Drobpox, hace tiempo que lo dejé como sistema secundario y tengo todos mis materiales tanto de mis clases online como de mis cursos de profe almacenados en Google Drive (15gb gratis y gigas infinitos si trabajas para un centro de estudios).
¿Y el disco externo? jaja, eso ya no existe.
Google calendar y agenda-libreta
Planifico mis tareas semanales utilizando una agenda física un poco especial: no está estructurada por días, ni por semanas ni por meses.
Dispone de la posibilidad de marcar el mes y los días de la semana, pero la estructuro a mi manera. Dispongo de la absoluta libertad para crear mi propia estructuración según mis propias necesidades.
Pero también viene bien ver los objetivos a gran escala. De manera anual. Para eso siempre me acabo quedando con Google Calendar.
Cada día me avisa de qué hay que hacer. Eso sí, tiene un límite: yo no utilizo smartphone, por lo que evito que la tecnología me coma (es otro sumidero).
Le echo un vistazo una vez al día. Es suficiente.
ACTUALIZACIÓN 2024: Como te puedes imaginar, ahora como profe online Google Calendar ha pasado a ser una prioridad. Todas mis reuniones (clases, sesiones de venta, mentorías con otros profes…) que me reservan quedan allí fijadas y ocupan un espacio en Google Calendar.
Y para organizar tareas que requieren fragmentarlas en pequeñas subtareas uso Upbase.
Oye, hasta me he pasado también a la agenda física, pero una agenda organizada solo por SEMANAS.
¿Quieres descargarte actividades y conocer otras estrategias para prevenir el burnout y ganar más tiempo como profe en clase?
Tengo un buen arsenal de actividades creativas listas para ser lanzadas en clase. Si quieres descargártelas, puedes hacerlo en la zona del profesor.


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