Trial Lesson, clase de prueba, clase de muestra, clase de ejemplo, clase de promoción, clase gancho…
llámala cómo quieras.
En este artículo vamos a aprender a cómo preparar una clase de prueba online como profesor que busca convencer de una vez por todas a su potencial estudiante de que le compre un paquete de clases de idiomas online.
Esta no es una clase particular online más: es la primera clase que contrata un estudiante contigo. Un estudiante indeciso, un estudiante que aún necesita el último empujón antes de confirmar sus sospechas.
¿Qué sospechas?
Pues que de todos los profes disponibles, todos los profesores de idiomas online que puede escoger con 2 clicks del ratón, tú eres el indicado.
Te elige a ti. Precisamente a ti.
¿Es para ponerse nervioso, verdad? Un primer encuentro en toda regla.
Y, como todo primer encuentro, todo debe estar calculado al milímetro. Se debe respirar armonía y buen rollo. El estrés y los nervios fuera. Naturalidad. Todo debe marcha sobre la seda.
Debería cumplir con un único fin: vender. Vender un posterior paquete de clases, servicios o productos.
La clase de prueba es el escaparate que tienes para mostrar algo que merece más la pena.
Es la clase PUENTE hacia algo mayor. Mejor. Más caro.
Hagamos todo lo posible para dejar al estudiante ese buen sabor de boca que sólo él o ella sabe reconocer al decir: «este es mi profesor o profesora; no necesito a nadie más«.

Escuchar episodio – Cómo preparar una clase de prueba online que enganche
Si eres más de escuchar que de leer, tienes este episodio resumido aquí debajo.
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2 cosas que tienes que saber de tu estudiante online
Elaborar un plan de acción es clave.
No te pido que hagas un análisis del mercado ni espíes al estudiante (aunque no estaría mal hacerlo).
Te pido que tengas en cuenta únicamente dos características que todos estos estudiantes reúnen y que, para bien o para mal, se convertirán en tus dos grandes retos a superar.
Reto 1: Sabe lo qué quiere y cómo lo quiere
Tu estudiante busca un primer encuentro impresionante.
No le interesan romances rápidos de verano como los de apuntarse a una academia y pagar el curso sin saber quién es su profesor.
- Sabe lo qué quiere y cómo lo quiere (por eso escapa de las clases genéricas de las academias).
- Estudia a los profesores que hay en el mercado y obtiene la información que desea (pasa tiempo rastreando perfiles de otros profesores y visitando otras páginas web).
- Quiere ver reflejadas las soluciones a sus necesidades en tu perfil de docente; si no las reúnes, contactará con otro (no se lo piensa dos veces).
Y, por supuesto, quiere comprobar que todas esas hipótesis son ciertas durante esta clase de prueba.
Es exigente, pero si le ofreces todo lo que pide (o se lo dejas entrever) tendrás el éxito asegurado.
Reto 2: Vive en la abundancia
Es exigente porque, entre otras muchas cosas, vive en la abundancia.
Es un pivón (te dejo que idealices tu prototipo de belleza ideal) que tiene a su disposición a tantos profesores como él o ella quiera.
No te asustes si ha contratado 3 o 4 clases de prueba antes con otros profesores. Tan solo está probando qué cita es la que más se ajusta a sus exigencias.
Antes de preparar una clase de prueba
Antes de que esta gran cita empiece, conviene hacer unos cuantos preparativos. Todo tiene que salir perfecto.
Vas a ver que el gran esfuerzo se encuentra precisamente aquí: si dejas todo bien preparado antes de que tu clase de prueba online empiece, vas a tener la venta casi cerrada.
Así que manos a la obra.
Principal objetivo antes de la clase de prueba
Filtrar. Tienes que filtrar.
Tu propuesta de clases online no pueden ser para todo el mundo. No puedes dar clases a todo el mundo.
Internet es una economía de nichos. Tienes que hacer todo lo posible por filtrar e intentar que a tu clase de prueba llegue «tu estudiante ideal».
Ese estudiante para el que va dirigidas tus clases y tu negocio.
Filtra con tu oferta de clases, metodología y temario
Tu primer objetivo es tener clara tu marca online. Como profesor en internet, tienes que diferenciarte del resto.
Y, para diferenciarte, tienes que tener clara tu propia metodología y propuesta de clases.
El segundo objetivo, es comprobar si esta metodología y clases encaja con la «forma» que tiene el estudiante de aprender el idioma que enseñes.
Verás, esto es fácil de entender: cuando alguien entra en tu casa tiene que saber que tienes tus propias normas y que se tiene que ajustar a ellas. En el caso de que no se ajuste o no le guste, tiene todo el derecho a salir de casa.
En cristiano: si un estudiante online le interesa tomar alguna clase particular online contigo, que sepa que está entrado en tu negocio y que en tu negocio tú tienes tus propias normas, metodología, temarios, contenido.
Ya, pero yo doy clases personalizadas.
Pues mira, hasta cierto límite. No puede ser que planifiques una clase diferente para cada estudiante y para cada uno de sus deseos y objetivos.
Es mucho más fácil indicarle una lista de «objetivos» cerrada. Que sea él o ella el que escoja, pero no que escoja hasta el infinito.
Tiene que saber:
- El precio de tus clases, cuánto duran, la política de cancelación.
- A qué tipo de estudiante van dirigidas (el famoso nicho, estudiante ideal, avatar y todas esas palabrejas raras pero de suma importancia).
- Tu metodología y el contenido que tiene cada uno de tus cursos (sí, clases con un contenido cerrado por temarios y unidades, con un principio y un final).
Si tienes claro esto de antemano y se lo haces ver al estudiante, impedirás que muchos alumnos que nunca se ajustarían a tus clases te soliciten una primera lección de prueba.
Al final la idea es sencilla de entender: en tus clases tiene que entrar solo el estudiante al que sí que podrías ayudar y el que más vaya a disfrutar de tus clases.
Filtrar con test y preguntas de evaluación
Filtrar. Tienes que seguir filtrando.
Ahora que ya has expuesto claramente tu marca online (temario, metodología, tipo de clases…), tienes que seguir averiguando si tu estudiante sigue siendo el adecuado.
Para ello, tenemos que descartar a estudiantes cuyas motivaciones y motivos por aprender un idioma se ajusten a tus clases.
Vamos a descartar a estudiantes que:
- No tienen muy claro por qué aprenden ese idioma (lo típico de «quiero hablar bien español», como si eso fuera fácil de lograr y de saber realmente qué significa).
- Sus motivos son de papel (su motivación aprendiendo no aguanta ni un mes).
- Tiene unos objetivos que se escapan en el tiempo (típicos objetivos que el estudiante cree que va a lograr en 3 meses cuando, en realidad, llevarían llegar a ellos varios años).
Y esto es imposible de saber.
Imposible.
Pero sí que es posible dar un poco de luz a este asunto y descartar rápidamente a los alumnos «perdidos» o «alumnos que pasaban por ahí».
Prepara un test que complete el alumno incluso antes de la clase de prueba online. Se lo envías por email y que te lo envíe completado antes de clase.
Este test tiene dos partes.
Las tres preguntas de motivación que tiene que contestar sí o sí
Haz que responda a estas 3 preguntas:
- ¿Por qué quieres aprender español? (aquí va la motivación. Respuesta abierta).
- ¿Para qué quieres aprender español? (aquí va la causa, puedes darle varias respuestas: para viajar, para hablar con mi familia, para hacer amigos, para aprobar un examen…).
- ¿Cuáles son tus objetivos a corto y largo plazo? (Especifica el tiempo que consideres que significa corto y largo plazo).
Con esas respuestas, te vas haciendo una idea.
Incluso te haces una idea de alumnos que no tienen ni idea de qué están haciendo en su vida.
Preguntas del contenido de tu temario
Y de paso, incluye el típico test de nivel pero de TU temario.
Por ejemplo, yo incluyo una batería de opción múltiple a partir de preguntas del contenido de mis temarios de A1 y A2 (sí, solo doy clases a esos dos niveles).
Le digo que empiece en orden porque las preguntas van de más fácil a más difícil, y que cuando vean que hay 3 seguidas que no tienen ni idea, se paren ahí.
Esto me ayuda a saber varias cosas:
- Si el estudiante encajaría en mis clases o no (si veo que contesta todo, entiendo que tiene mucho más nivel del que ofrecen mis clases).
- A partir de qué punto empezaría mis clases en la posterior «negociación» (según dónde encuentre las dificultades, sé que sería bueno empezar por esa unidad).
- Preparar mi clase de prueba prueba con contenido que me gusta «chequear» (si no estoy muy seguro de por dónde debería empezar, compruebo esas preguntas en vivo, en mi clase de prueba, y luego valoro).
Durante una clase de prueba
El momento ya ha llegado. Quedas con tu alumno en un lugar un tanto familiar para ambos llamado Skype, Zoom o Google Meet.
Tienes 30 minutos (el tiempo lo decides tú) para que todo marche sobre la seda.
Un lapso de tiempo más que suficiente para crear interés.
Unos minutos de un encuentro que se deberían convertir en horas traducidas en más clases contratadas.
Antes tuviste que preparar la clase de prueba. Ahora es el momento de ejecutar el plan.
¡Que empiece la fiesta!
¿La clase de prueba se cobra?
En mi opinión, sí.
Vaya, como cualquier clase particular online que luego vendas.
Soy de la opinión que si acostumbras a tu alumno a pagar desde el principio, luego tendrá menos problemas en pagar el resto.
Es mayor autoridad. Más profesionalidad.
Los alumnos que entiendan el valor de tus clases, no tendrán problemas en pagar (por eso es tan importante preparar tan y tan bien la marca online previamente).
Además, no soy muy de regalar el tiempo. Me da igual si es una clase de prueba o una clase normal: todas mis clases son importantes porque es tiempo y conocimiento que invierto.
Así que sí, que se pague.
Esto lo explicó muy bien Cris Pacino en una entrevista en mi podcast.
Principales objetivos durante la clase de prueba
Tres objetivos:
- Enseñar tu carné de docente: que el estudiante vea cómo eres como profe en acción.
- Verificar toda la información que has recogido en los test y preguntas para convertirlo en actividades de sondeo que te permitan FILTRAR aún más.
- Negociar su plan de aprendizaje y cerrar la venta.
Enseña tu carné de docente
Te he mentido. Antes te he mentido.
Te he dicho que es importante filtrar tu «metodología». Pero eso es imposible de entender en un papel, en una web, viendo vídeos.
Lo de «metodología» se ve en vivo. Tú dando clases. En acción.
Así que enséñale cómo eres como profesor al estudiante.
Y cuando digo «carné de docente», también digo que muestres el ser humano que hay detrás del profesor, no solo la metodología.
Recuerda que los estudiantes tienen hambre de dos cosas:
- De formación (cómo le puedes ayudar a cumplir sus objetivos de aprendizaje con el español)
- De conexión (quieren conectar con el profesional que imparte esa formación).
Verifica y sigue filtrando con actividades rompehielos y de sondeo
Sí, las actividades rompehielos vienen de maravilla para CONECTAR tanto como profe-alumno como ser humano-ser humano.
Sin embargo, esas actividades también tienen que estar creadas para sonsacar información del estudiante. Para verificar lo que has recogido antes.
Me refiero a esas respuestas que quedaron «sueltas» en el test previo que enviaste y que te completó el estudiante.
Aquí recoge esas respuestas y planteálas no como batería de preguntas, sino como actividades rompehielos.
Verifica si el estudiante se «mueve» bien en ese contenido o si necesitarías empezar precisamente por esa lección en tus posteriores clases.
Hay cosas que no vas a poder verificarlas hasta que tu estudiante no esté en acción en clase.
Negocia su plan de aprendizaje
Usa los últimos 10 minutos para negociar.
Explícale cómo han ido los resultados del test y su actuación en las actividades de sondeo que has preparado para verificar si es tu estudiante.
Con toda esa información obtenida, usa tus temarios para decidir desde dónde empieza, qué necesitaría repasar, etc.
Proponle un plan de clases, con una duración, precios y contenido. Así es más fácil negociar y vender, créeme.
El estudiante valora mucho saber, antes de pagar nada, qué contenido encontrará en tus clases, cuánto costará, cómo de largo será su viaje.
En el caso de que la negociación fracase porque el estudiante no se ajusta a esas condiciones, descártalo.
Al menos tu tiempo de clase ya ha sido pagado (recuerda siempre poner un precio a tus clases de prueba).
Y si todo va bien, al final de la negociación la venta debería estar casi cerrada.
Cierra flecos en otros aspectos técnicos y la política de clases
No sé si has leído por ahí algún artículo que tengo sobre cómo preparar una política de clases, pero este es un buen momento para enseñarle este documento.
En este documento debería figurar cosas como:
- Qué cursos ofreces, qué horarios, precios, qué materiales, qué aplicaciones tecnológicas utilizas.
- Metodología y cómo funciona una clase (sí, ha recibido una clase de prueba en la que ha constatado cómo trabajas, pero una única clase siempre se me queda corta y hay aspectos técnicos que tengo que resaltar y tratar a parte).
- Formas de contactar contigo
- Déjale claro qué sucede cuando se cancela una clase, temas de reembolso de dinero, cuando se llega tarde a una clase.
Este documento, envíaselo.
Si luego no se lo lee, es su problema. Que sepa que existe.
Y si quieres comprobar que «está de acuerdo», haz que en el formulario de reserva de clase aparezca un checklist con «Estoy de acuerdo con la política de clases».
Así te evitas sustos.
Después de preparar una clase de prueba
Tus grandes objetivos anteriores deberían haber sido:
- Ofrecer una imagen de profesionalidad. Ha verificado sus hipótesis que había «percibido». Ha constatado que eres tal y como te mostrabas en tu marca online.
- Ofrecer una imagen humana. Ha descubierto que eres un profesional con el que se puede trabajar, con el que disfruta aprendiendo.
- Haber verificado que se trata de tu alumno y que encaja dentro de TUS clases online.
- Haber concretado un plan de clases con una duración y precio determinado.
Ahora bien, que continúe o no con este idilio de aprendizaje, también depende de otros factores que aparecen DESPUÉS de la clase de prueba.
Aprende a decir que no
Si no te gustó tu alumno, tienes todo el derecho a decir: ¡Next!
Recuerda que son tus clases.
Recuerda que tú eres el dueño de tu propuesta de clases, de tu metodología, de tu contenido… de tu estudiante ideal.
Piensa que debes trabajar con ese ser humano en las próximas clases.
Si no te ha gustado, ¿por qué deberías continuar con él o con ella? ¿Por unos tristes euros o dólares?
¿No sería más rentable, desde el punto de vista académico y de tu felicidad como docente, pasar más tiempo con aquellos estudiantes que te entusiasman y te hacen mejor profesor?
Afortunadamente, en la mayoría de casos, el efecto es recíproco. Si a ti no te gustó, tú a él o a ella tampoco le habrás gustado.
Haz un seguimiento del alumno
En la gran mayoría de ocasiones si has realizado una gran clase de prueba online, ese mismo día contratará otra clase.
O un paquete, que es incluso mejor.
Si se dilata en el tiempo no te preocupes: es un ser humano con sus propias necesidades que incluye un vasto mundo en el que aprender un idioma es tan sólo un pedacito de su vida.
De todas formas, mi recomendación es que le hagas un seguimiento mínimo.
No le persigas, simplemente déjate ver dentro de su apretada agenda.
Sé elegantemente persistente.
¿Cómo se hace esto?
Pues en el caso de que no haya contratado una clase en 2-3 días, envíale un email con una fecha límite para contratarla.
Invítale que te diga que NO si no quiere nada. Déjaselo fácil.
Recuerda que eres un profesor ocupado, con muchos alumnos. Esa debería ser la imagen que deberías proyectar en cualquier negocio.
¿Estás pensando en lanzar tus clases de idiomas online y no sabes ni por dónde empezar?
Aquí debajo te he dejado un ebook y varias cosas (entre ellas una macroguía para profesores de idiomas online y acceso a otros artículos y episodios de podcast).
Aquí debajo.


Hola Sergio, muchas gracias por este artículo , su contenido nos pone muy bien en el contexto de esa clase tan importante y da muy buenas ideas de cómo planificarla y prepararnos para ella.
Gracias otra vez.
Saludos
¡Gracias a ti María!
Hola Sergio!
Muchas gracias por los consejos, pistas e ideas que compartes en este artículo. Mi historia es parecida a la tuya porque he decidido darle un vuelco a mi vida laboral y dedicarme a enseñar español. Todavía no puedo hacerlo a tiempo completo, pero ejemplos como el tuyo me animan a seguir y a creer que es posible vivir de tu pasión: enseñar y compartir. Un cordial saludo!
Ese es el secreto: empieza en pequeño y crece en grande. Antes de lanzarme a dar clases online estuve durante más de 6 dando clases presenciales y un año y medio compaginando ambas modalidades. Llegó un momento (y a ti también te llegará si eres constante en ello) en el que tendrás que decidirte por uno de los dos caminos.
Saludos y gracias por pasarte por aquí Iria!