Somos muchos los que tras años enseñando idiomas en escuelas, academias y universidades, un día, se nos ocurre la fantástica idea de dar el salto al mundo de la enseñanza online (o el COVID-19 nos obliga a ello).
Y nos preguntamos aquello de: oye, ¿y ahora cómo puedo adaptar material a mis clases online?
Entonces las dudas acuden.
Parece como si todos esos años de experiencia que hemos ido acumulando empiezan a disiparse: nos sentimos docentes novatos otra vez.
Nos alarman las dudas. Aunque pensamos que enseñar online no puede ser tan diferente de la enseñanza presencial, no estamos del todo seguros.
Y de todas estas dudas, hay una que brilla con especial atención:
¿Existen diferencias entre el material que usaba en mis clases presenciales y el que usaré ahora en mis clases online? ¿Cómo puedo adaptarlos?
En este artículo te ofrezco algunas clave para adaptar actividades a tus clases online.
Son tan solo las que he ido acumulando después de 8 años como profesor presencial y otros dos más como profesor online.

6 claves para aprender a cómo crear contenidos educativos adaptados a tus clases online
6 claves. Ni una más.
No es cuestión de volverse loco.
1. Las TIC eran y siguen siendo herramientas
Ya sabes lo que pienso de la tecnología: si no te aporta ningún plus, no la lleves a tus clases.
Es curioso ver cómo hay profesores tan adictos a la tecnología que acaban armando una clase en torno a ella cuando, en realidad, son simples herramientas que complementan nuestras actividades.
Como profesores online estamos obligados a usar y depender más de la tecnología, pero eso no supone que debamos trufar una clase online con TIC por el simple hecho de que sea, eso, una clase online.
El material que antes llevabas a tu clase presencial debe funcionar exactamente igual que antes.
Lo que ahora tienes que hacer es pensar cómo puedes llevar esa interacción que el estudiante antes hacía con el material físico en una clase presencial, ahora con material online.
Por ejemplo, si el estudiante antes tenía que manipular unas tarjetas. ¿Qué aplicación online podría permitirme crear esas tarjetas, compartirlas con el estudiante en la pantalla del ordenador y que, desde su propia casa, pudiese también manipularlas online haciendo click con el ratón?
Así que la pregunta que te tienes que hacer es clave:
¿Qué TIC necesito para que mis estudiantes puedan seguir interactuando con el material de la misma forma que antes hacían en clase presencial?
2. Desarrolla tu competencia digital docente
Aün me asombro cuando conozco a profesores que en pleno siglo XXI todavía andan con miedo a la tecnología o rehúsan llevarla a sus clases.
Si no sabes cómo encender una webcam ni cómo funciona un programa tan sencillito como Skype, no te digo ya si quieres llevar a la clase digital una super mega actividad basada en una aplicación topechula que ni tú mismo sabes cómo funciona.
He visto a profesores crear contenidos educativos adaptados a sus clases online por encima de sus posibilidades, es decir, que esa adaptación se encontraba más allá de su competencia digital docente.
Mi consejo es que empieces poco a poco si el salto te parece demasiado abrupto.
Empieza con aquellas herramientas que sabes que vas a usar desde el primer día y que vas a usar en casi cada clase (un programa de videoconferencias, un Documento en Google, powepoints, etc.).
Y, por cierto, también deberías ayudar a que la desarrollen tus alumnos online.
Te vas a encontrar a alumnos que al igual que muchos profesores, no se sienten cómodos con la tecnología. O se pierden usando TIC muy básicas.
Tener un buen dominio de la competencia digital es una competencia imprescindible para que muchas veces un material o una actividad «salga bien» en una clase online.
3. Mantén las tres reglas de oro de un buen material didáctico
Hay 3 características clave que considero que debería tener una buena actividad:
- Tener apariencia de mundo real.
- Ser significativa para el estudiante.
- Presentar, a ser posible, un objetivo extralingüístico.
Fíjate que no hago diferencia entre si es un material dirigido a una clase presencial u online.
Son tres características UNIVERSALES que deberías tener en cuenta a la hora de seleccionar cualquier tipo de material presencial y llevarlo a tus clases online.
Así que ten en cuenta de que lo que antes entendíamos como un «buen material» en el aula presencial, conservar casi las mismas características cuando lo adaptas al mundo online.
Antes de adaptar ninguna cosa, primero intenta buscar material que cumpla con esas tres características; luego ya pensaremos cómo nuestro estudiante puede interactuar online con la actividad.
4. Ten en cuenta que un alumno online no es lo mismo que uno presencial
Sí, son diferentes respecto a los presenciales.
Concretamente, estamos hablando de alumnos que no están ligados a ningún centro escolar y que, por su cuenta, acceden a internet y se buscan por allí clases digitales.
Te cito 5 características de estos alumnos:
- El alumno online vive en la abundancia: tiene a miles de profesores a su disposición, clases a diferentes horas y precios.
- El alumno online difícilmente se adaptará al horario de otro alumno cuando vive en la abundancia.
- El alumno online estudia a su ritmo.
- El alumno online exige un proceso de aprendizaje personalizado.
- El alumno online exige resultados más «rápidos» (toma menos clases que un alumno que se apunta a un curso anual en una academia).
Todo ello afecta, sí o sí, en la creación de contenidos adaptados para tus clases online.
En mi experiencia, aunque parto de un temario cerrado para mis clases (ya tengo todos los materiales creados de antemano), sí que tengo «demasiados» a disposición del alumno.
Es decir, cada unidad de mi temario (cada unidad, es un documento de Google), lo tengo lleno de tantas actividades que sé que no dará tiempo a darlas en clase.
¿Y por qué hago eso? Porque si bien tengo un contenido limitado, siempre me adapto a lo que necesita este estudiante, pasando por encima de algunas actividades y centrándome más en otras.
5. Ten en cuenta que la gran mayoría de clases online son privadas en formato 1-1
Siguiendo la radiografía de nuestro estudiante online que busca clases por su cuenta, difícilmente podrás programar una sesión con varios estudiantes de diferentes países y husos horarios, y con diferentes ritmos de vida en un horario cerrado.
No digo que sea imposible, pero es difícil (y más al principio cuando arrancas con tus propias clases y aún no tienes audiencia suficiente).
Si tienen una de sus características claves es la flexibilidad y la libertad de poder programar la hora cuándo quieran y con quién quieran, lo más posible es que tus clases online acaben siendo 1-1.
Tenlo en cuenta a crear contenidos educativos adaptados para estudiantes porque, en muchas ocasiones, gran parte de los materiales que puedes encontrar online (o incluso los de los propios manuales) están dirigido a clases grupales o contienen actividades basadas en dinámicas en grupo.
Y si por casualidad ya tienes experiencia en dar muchas clases individuales en formato presencial, no te preocupes porque adaptarlas al mundo online no cuesta mucho.
6. Céntrate en sus posibilidades de interacción virtual
Existe una regla universal a la hora de adaptar material al mundo online, toma nota:
Cuánto más fácil sea adaptar la forma en la que antes tus alumnos interactuaban con el material/actividad/lengua en el plano físico al plano virtual, más fácil será de adaptar dicho material a una clase online.
Por el contrario, si la forma en la que tenían de interactuar con dicha actividad en sus clases presenciales conllevaba una serie de procesos que solo se pueden realizar en el plano físico, será difícil llevar esas actividades o material al mundo online.
Fíjate lo que te planteo: la gran dificultad no está en la planificación, no está en si se puede utilizar con una TIC u otra, no está en si podemos usar Kahoot o no…
…sino simplemente si lo que antes hacían en el plano físico (a través de un papel, gestos, voz, moverse por el aula, escribir…) se puede realizar también online gracias a la tecnología o a la aplicación de turno.
Y, sí, la tecnología de hoy en día permite muchíiiiiiiisimas cosas.
A través de un simple programa de videoconferencias, por ejemplo, puedes ver a tu estudiante (campo de visión de la webcam), incluye un chat para escribir, puedes compartir comprensiones auditivas, puedes compartir documentos-imagenes-vídeos compartiendo la pantalla de tu ordenador, puedes enviar documentos u otros archivos en tiempo real…
En fin, que ya dispones de todo un ecosistema para hacer lo que antes se hacía con el material ahora en el mundo online. Sin embargo, en cuanto a cuestiones de tiempo a la hora de adaptar materiales, te recomiendo que escojas aquellas actividades que menos procesos de interacción involucraba a tu estudiante a la hora de manipularla.
¿Quieres aprender más sobre cómo crear contenidos educativos adaptados a tus clases online?
Descárgate alguno de mis materiales y plantillas de la zona del Profesor


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